Peregrina

Quiero, empiezo diciendo que lo quiero.

Te quiero, a ti,

en este caos y desorden que,

aunque vacía

soy sensible a tus manos,

a tus besos,

y a tu cara presencia que todo lo cobra hasta que nos veamos de nuevo. 


Necesito el perdón de mis errores repetidos,

de las piedras que ya había sacado de mi camino.

Esta calle ya la he recorrido.

Reconozco este dolor,

parece que olvidé cómo volver.


Contigo lo olvido todo y me arrebatas el coraje de por fin marcharme. 

Ahora mi vida transita entre las fronteras del deber y el deseo, 

soy apenas una peregrina de tu cuerpo

repitiendo todas las oraciones que se deban

para habitar

                    [otra vez]

en tu cielo. 




 

Comentarios

  1. 4236 días desde la primera vez que nos vimos, y hoy sigo aquí buscándola a través de las letras. Siga escribiendo que al menos así puedo escuchar su voz a través de las palabras.

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