Luto amistoso


I

A alguien que quise:

le llamé amigo y así le consideré,

le compartí de mí lo que no suelo hacer

y la abracé sinceramente.

 

II

Aún le veo y me acongoja,

no poder hablarle nada de lo que me pasa...

Ni abrazarla.

 

III

Entiendo, no se pudo continuar, a veces pienso en lo que usted pueda pensar.

Aunque es claro, vieja amiga,

que si nos marchamos, nunca estuvimos;

si nos dejamos, nunca nos acompañamos.

 

IV

Pero la extraño,

la quiero,

y más que entenderla, la comprendo;

a pesar de que usted, no sólo se distanciara de mí,

sino de la comprensión que yo creí,

usted me declaraba.

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